LUCHANDO CONTRA EL IMPERIO

Friday, October 13, 2006

A PROPOSITO DE VENEZUELA

PROPOSITO DE VENEZUELA.

Los Parlamentarios chilenos están muy preocupados por la votación que la Presidenta de la República va ha hacer supuestamente en favor de Venezuela. Sobre todo la derecha y algunos próceres de la Concertación rasgan vestiduras por la conducta de Hugo Chávez, quien se entromete en la vida política de otros paices y apoya a naciones violadoras de los DD.HH. como Cuba, Irán Libia etc.
Sin embargo, estos valientes defensores de la independencia, ( hasta el tontito de Moreira ha opinado ),no han dicho ni una palabra contra el principal violador de los Derechos Humanos como es EUA. Jamás han levantado la voz para condenar lo que sucede en Guantánamo. No han dicho ni pío sobre las presiones que ha ejercido Bush para que Chile vote en contra de Venezuela y a favor del gobierno genuflecto de Nicaragua. Tampoco abrieron la boca cuando se aprobó por parte del Congreso de los Estados Unidos la nueva ley que faculta al loco de Bush para manejar a su antojo cárceles secretas y practicar torturas a los presos de los países que invade o interviene. Por cierto estos demócratas jamás han condenado la política expansiva y de genocidio del estado judío, y son los mismos que suspiran por tener una foto con la Condoleeza Rice. Y créanme, no les da ni el más leve sonrojo cuando hablan en nombre de la paz y la concordia sudamericana.
La verdad sea dicha les molesta ver que el Presidente Chávez no se ha arañado el pecho ante EUA. Se ha plantado con dignidad frente a un fanático religioso, disléxico e ignorante como es el presidente del imperio y le ha hecho saber que Venezuela decide por si misma lo que hace y no le tiene que pedir permiso a nadie. ESO SALVO CUBA, NINGÚN PAÍS LATINOAMERICANO LO PUEDE DECIR.

LA GLOBALIZACION DEL MIEDO

EL NEGOCIO DEL MIEDO

"En el pasado, ningún gobierno había tenido el poder de mantener a sus ciudadanos bajo una vigilancia constante. Ahora la Policía del Pensamiento vigilaba constantemente a todo el mundo". George Orwell, 1984.




Con la caída de las torres gemelas el 11/S 01, no sólo se derrumbó el World Trade Center, si no también se vino abajo toda una forma de apreciar la libertad individual, asegurada por la quinta enmienda y que era motivo de orgullo para la sociedad estado unidense. Desde ese instante, la forma de encarar la seguridad y enfrentar al enemigo externo, no sólo cambió los hábitos y leyes de EUA si no que fue expandiéndose por el mundo colocando una política de miedo e inseguridad hasta entonces desconocida.

Con el pretexto de la seguridad, Estados Unidos está acaparando la vigilancia total de la información mundial. Incluso antes de que los pasajeros que viajan a ese país aborden el avión, las autoridades norteamericanas conocerán su nombre, apellido, edad, dirección, números de pasaporte y tarjeta de crédito, estado de salud, preferencias alimenticias (que pueden indicar su religión), viajes anteriores, nombre y edad de quienes le acompañaron.

Todas estas informaciones serán entregadas a un dispositivo de filtro denominado Sistema de Control Preventivo Asistido por Ordenador para detectar a eventuales sospechosos. Al controlar la identidad de cada viajero y al cruzarla con datos de los servicios de información policiales, del Departamento de Estado, del ministerio de Justicia y de los bancos, se evaluará el grado de peligrosidad del pasajero y se le atribuirá un código de color: verde para los inofensivos, amarillo para los casos dudosos, y rojo para aquellos a quienes se les impida el acceso al avión o sean detenidos.

Los servicios de inmigración y el Departamento de Estado trabajan juntos para identificar a los individuos a quienes hay que vigilar a partir o antes de su entrada en Estados Unidos, Se evalúa a cada visitante para determinar el riesgo de su eventual participación en una actividad terrorista. Si el visitante es musulmán u originario de Medio Oriente, automáticamente le será atribuido el código amarillo de sospechoso.
Los latinoamericanos también están en el punto de mira. Se ha descubierto que 65 millones de mexicanos, 31 millones de colombianos y 18 millones de centroamericanos estaban fichados en Estados Unidos sin saberlo y sin el consentimiento de sus gobiernos. En cada ficha figura la fecha y lugar de nacimiento, el sexo, la identidad de los padres, una descripción física, la situación matrimonial, el número de pasaporte y la profesión declarada. A menudo esos archivos incluyen otras informaciones confidenciales, como direcciones personales, números de teléfono, las huellas digitales. Poco a poco, todos los latinoamericanos van a estar chequeados e investigados por Washington.

"El objetivo es instaurar un mundo más seguro; hay que estar informado del riesgo que representan las personas que entran en nuestro país", ha afirmado James Lee, un ejecutivo de ChoicePoint, empresa encargada por el gobierno de control de información.
ChoicePoint no es una empresa desconocida. Con ocasión del escrutinio presidencial en Florida en 2000, el Estado había contratado a su filial (DBT) para reorganizar sus listas electorales. El resultado fue que miles de personas fueron privadas de su derecho a votar, lo que modificó el resultado del escrutinio, en el que Bush se impuso por una diferencia de sólo 537 votos. Recordemos que de esta forma el pudo acceder a la presidencia

Los ciudadanos de Estados Unidos no escapan a la actual paranoia. Nuevos controles autorizados por la ley Patriot Act interfieren en la vida privada, el secreto de la correspondencia y la libertad de información. Ya no se exige una autorización para las intervenciones telefónicas. Los investigadores pueden acceder a las informaciones personales de los ciudadanos sin orden de registro. Así, el FBI actualmente exige a las bibliotecas que le proporcionen las listas de libros y sitios de Internet que consultan sus abonados, sobre todo en las universidades, para trazar un "perfil intelectual" de cada lector.

Pero el más ambicioso y paranoico de todos los proyectos de espionaje ilegal es el que elabora el Pentágono bajo el nombre de código Total Information Awareness (TIA), un sistema de vigilancia total de las informaciones, confiado al general John Poindexter, condenado en los años 1980 por haber instigado el asunto Irán-Contras.

El proyecto consiste en reunir un promedio de 40 páginas de informaciones sobre cada uno de los 6.200 millones de habitantes del planeta y en confiar su procesamiento a un superordenador. Al centralizar, cruzar y procesar todos los datos personales disponibles, pagos por tarjeta, suscripciones a los medios, movimientos bancarios, llamadas telefónicas, consultas de sitios en la red, correos electrónicos, ficheros policiales, dossiers de empresas de seguros, informes médicos y de seguridad social el Pentágono se propone lograr que cada individuo pueda ser rastreado en su totalidad.

A partir del 11/S la política de George Bush se propone un objetivo claro, movilizar a todo el mundo en torno a la seguridad. Así se construye, bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo, un “ejército mundial de la seguridad” cuyas similitudes hacen pensar por sus características que se trata de un capitalismo del miedo.
Cuatro elementos entrelazan esta aparición:
.- Innovación en los diferentes segmentos en el mercado del miedo: identificación, vigilancia, protección, detención, encarcelamiento.
.- Una fusión entre las industrias bélicas y militares en la formación y equipamiento de fuerzas de represión y militarización de las fuerzas de seguridad civil
.- Creciente articulación entre poderes públicos y privados en materia de control de identidad, coacción y prohibición.
.- Una concientización ideológica, que funciona en los planos jurídicos, políticos, administrativos, económicos y mediáticos, cuyo propósito es hacer que la angustia por la inseguridad sea permanente y se acepte el control preventivo generalizado como nueva normalidad en la vida de la sociedad.

En la actualidad se puede ver una especialización en cada una de las esferas de la seguridad, lo que confirma que en la gestión del miedo se ha encontrado una riquísima fuente de poder, control y ganancias. Existen empresas encargadas de confeccionar todo tipo de datos sobre los individuos, detectar comportamiento sospechosos en lugares públicos a través de un software de interpretación de gestos, rastreo por GPS; la Applied Digital empresa norteamericana, creo el chip Verichip para ser implantado bajo la piel permitiendo el rastreo de personas.
Además, en la actualidad la muchas empresas prestan servicios con personal especializado, distribuyéndolos en vigilancia a locales, barrios, casas particulares, guardaespaldas y oficial de seguridad ofrecido a los ejércitos, en fin un negocio millonario. Se comprenderá entonces el porque se promueve la vigilancia general como un nuevo valor, central en un mundo caótico.


El Gran Hermano ya está superado


Policías privadas: el nuevo poder
La seguridad pública se ha transformado en bien de consumo. Proliferan las empresas privadas que venden esta nueva mercancía y tanto éstas como sus consumidores se ubican por sobre la legitimidad democrática tradicional.

La transferencia hacia sectores privados de la utilización de la fuerza y la coerción, hasta hoy monopolio del Estado, constituye un eslabón más de la cadena de servicios y funciones que el sector privado se ha ido apoderando. En el ámbito penal, este cambio se manifiesta en la paulatina privatización de las cárceles y en la veloz consolidación de las respuestas privadas al fenómeno de la inseguridad.


Pese a que la custodia de caudales, bienes y edificios, así como el servicio de guardaespaldas, no constituyen fenómenos nuevos ni recientes, este brutal incremento del recurso privado en materia de seguridad se produce en un momento de extrema implantación de una política de seguridad ciudadana.

Se conceptualiza la versión moderna e industrial del servicio de seguridad a modo de complemento en la esfera privada, destinado a tareas preventivas, de vigilancia y custodia de la propiedad privada. Las tareas inherentes a la policía pública tradicional, fundamentalmente las preventivas, disuasorias y relativas a la custodia, comienzan a ser percibidas como un producto. Los mecanismos de seguridad privada, especialmente las empresas de seguridad y su personal, como una fabulosa industria coherente con las expectativas estatales de preservación del orden.


Nuevas formas de interferencia a través de medios informáticos, tarjetas de crédito, espionaje industrial, así como el auge de centros comerciales, restaurantes y áreas residenciales hacen que la noción de orden público con la que opera la policía tradicional resulte ineficaz para el empresario que intenta proteger estas particulares modalidades de la propiedad privada.
Estas empresas privadas, entre las que cabe contar aquellas que trabajan en el interior de las agencias de crédito y compañías aseguradoras, suelen disponer de crecientes bases de datos y apoyo tecnológico de multinacionales extranjeras, circunstancia que las convierte en poderes de hecho.
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En sociedades donde la compra y venta de bienes y servicios se estimula tan desproporcionadamente, no resulta extraño que las demandas de seguridad y control aumenten, respondiendo a la idea según la cual a la compra de guardias y horas de control seguirá lógicamente la disminución de hechos peligrosos. Dicha creencia se encuentra profundamente instalada a lo largo de la estructura social y da lugar a la contradicción entre dos valores que siempre se hallan en juego cuando de poder represivo del Estado se trata: libertad y seguridad. De allí la visión de políticas de endurecimiento y ampliación en el ámbito penal: “más policía, más cárceles, más castigos”.


La presencia de policías privados da lugar a una nueva situación de un sector social que, a la calidad de propietario , agrega ahora la posesión de una policía y dispositivos de control propios. Esto corresponde a un nuevo tiempo, caracterizado por la mercantilización del valor seguridad, su reducción a las implacables leyes de oferta y demanda y su transformación de monopolio estatal en oligopolios privados. Todo lo cual lleva implícita la capacidad de los ricos para colocarse por encima y a salvo de la democracia tradicional.

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En nuestro país, el gobierno se ha visto obligado a tomar medidas. Sabe que el modelo necesita una tranquilidad que asegure su funcionamiento, y debe enfrentar la creciente inquietud de la población ante el aumento de la delincuencia. Se trata de un hecho real, aprovechado y manipulado por la derecha y los sectores conservadores que controlan los medios de comunicación. Hay también intereses políticos directos, como la necesidad de aparecer a la ofensiva en un tema hasta ahora patrimonio de la derecha.

De acuerdo al último sondeo realizado por Barómetro Latinoamericano ( Agosto del 2005 ) el 57,5% de los chilenos considera que la seguridad es uno de los tres problemas más graves que los afectan. La colocan inmediatamente después de la corrupción y antes que los problemas de salud y desempleo que aparecen prácticamente con las mismas cifras. Desde comienzo de los 90, la inseguridad se mantiene entre los tres problemas que más inquietan a los chilenos, aunque, comparativamente, las tasas de los principales delitos son considerablemente más bajas que en Estados Unidos y otros países de América Latina y Europa.



En la “agenda corta”, que deberá discutirse pronto en el Congreso, se incluyen iniciativas como el proyecto que amplía y modifica la responsabilidad penal de los jóvenes, modificaciones a la ley de drogas para hacerla más drástica, el proyecto de ley para mejorar el control de identidad, dando más plazo para los chequeos policiales y estableciendo sanciones para los que no puedan acreditar la identidad y, modificaciones a la ley de control de armas, aumentando las penas por posesión ilegal de armas de fuego.
Mayor severidad, más cárcel y más penas son elementos comunes a las iniciativas que integran la “agenda corta”. “Se anuncian leyes duras”, tituló La Nación

Sigue pendiente el Ministerio de Seguridad Pública, que concentraría en una sola mano todos los organismos que tienen que ver con el tema como Carabineros, Investigaciones, Gendarmería Aunque por motivos distintos, gobierno y derecha coinciden en las formulaciones concretas. La derecha lleva la delantera y su control sobre los medios de comunicación le permite mantener viva la tensión sobre la supuesta falta de seguridad en las grandes ciudades, ante la cual las medidas se quedan siempre atrás. Consciente de esta situación, el gobierno busca consensos para comprometer a la derecha ante un posible fracaso de las medidas. Ambos coinciden en que la mayor coerción social preserva el funcionamiento del modelo, da tranquilidad a los inversionistas y permite conjurar posibles focos o movimientos masivos de descontento y rebeldía.

Papel importante en el debate sobre el aumento de la delincuencia y la inseguridad le corresponde a la Fundación Paz Ciudadana que dirige el empresario Agustín Edwards Eastman, dueño de El Mercurio. Creada en 1992, la Fundación se convirtió, desde su inicio, en actor significativo. Contó con el respaldo de los poderes formales y los “poderes fácticos”.
Paz Ciudadana se propone “crear opinión”, influyendo tanto en la opinión pública como en las autoridades. Políticas conservadoras de mano dura, tolerancia cero, penalidad a los adolescentes y alta rigidez son el leit motiv de sus mensajes, similares a los de la derecha norteamericana. Su instrumento principal, el imperio periodístico de Edwards.
La Fundación brotó de la imaginación de Edwards en 1991, cuando aún estaba conmocionado por el secuestro que afectó a su hijo Cristián. Es posible que la idea inicial haya sido colaborar a una convivencia más civilizada, pero, al poco tiempo, Paz Ciudadana descubrió y asumió la importancia política de la seguridad y su tratamiento de acuerdo a pautas conservadoras que aprovecharan el autoritarismo latente en la sociedad chilena.

Si El Mercurio y su cadena mediática, en competencia permanente con La Tercera, se juega por el predominio de las ideas de derecha, Paz Ciudadana hace lo mismo con mayor eficacia y menor costo. Recibe ayuda económica de círculos empresariales y fundaciones norteamericanas, y tiene espacios gratuitos en los medios escritos, radios y TV. Según sus críticos, Paz Ciudadana es el mejor negocio que ha emprendido Agustín Edwards en términos de ganancias con baja inversión.

En 1993 inició la publicación del Índice de Paz Ciudadana que se convirtió en barómetro de la inseguridad que agobia a la población. Basado en encuestas en que se pregunta si las personas tienen o no temor de ser víctimas de un delito, ha llegado a cifras escalofriantes. En 1998, el 83% de los encuestados contestó que sentía “temor” o “mucho temor” de ser víctima de un delito. Curiosamente, al mismo tiempo otra encuesta permitió comparar esa sensación de temor con la vivencia real de la población. Se constató que se producía un sesgo o diferencia enorme entre miedo y realidad. En el caso del robo con violencia, por ejemplo, solamente el 6% de las personas había sido víctima de ese delito.

Para criminólogos y penalistas de derecha, Estados Unidos representa el modelo de seguridad deseable, basada en la represión masiva de autores de delitos y también de los que potencialmente pudieran cometerlos. La paradoja es que Estados Unidos objetivamente es una sociedad muy insegura que gasta miles de millones de dólares para combatir el delito sin conseguir erradicar ni disminuir significativamente la criminalidad, además, mantiene en las cárceles a cerca de dos millones de personas.
Amplia acogida encuentran experiencias como la llamada “tolerancia cero” que aplicó en Nueva York el alcalde Rudy Giuliani, al precio de llenar las calles de policías y sancionar toda clase de delitos, incluyendo las infracciones y delitos leves.

La mayoría de los especialistas rechaza el fundamentalismo represivo. Un sociólogo experto en temas de criminalidad, Luis Barros Lezaeta, del Centro de Estudios de Seguridad Ciudadana del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, sostiene que lo recomendable “sería avanzar en la definición de un cierto equilibrio entre las medidas de control y medidas de prevención social, definiendo claramente que estas últimas significan actuar sobre las circunstancias sociales que originan la delincuencia y, especialmente, actuar sobre el abandono y la desprotección que aquejan a ciertos niños y adolescentes del medio popular”.

Poco a poco las sociedades tradicionales represivas van siendo sustituidas por sociedades de control. Ya no se castiga y controla solamente lo que es, los hechos o actuaciones, se controla y penaliza socialmente lo que puede ser, lo que es considerado potencialmente peligroso. Los más afectados son los pobres, que son también potencialmente más peligrosos desde un punto de vista político.

Saturday, August 05, 2006

VERGUENZA MUNDIAL



Es posible que la historia, en un futuro no muy lejano, vaya a juzgar esta vergonzosa conducta de occidente y de los países árabes sometidos a los dictados del imperio estaunidense, pero hoy día, no tiene una explicación decente la reacción de indolencia con que el mundo, salvo honrosas excepciones, ha observado el genocidio perpetrado por el estado sicario de USA en Medio Oriente, Israel, en contra del pueblo palestino y hoy día contra el pueblo libanés.
Mientras los soldados judíos masacran niños mujeres y ancianos se puede observar con estupor como Bush espera pacientemente que sus tropas exterminen a las milicias dela resistencia que luchan por la libertad del Líbano llamadas Hezbollá. La secretaria de Estado yanqui, sonreía glamorosamente muy bien vestida, en una distendida reunión con el carnicero de Ehud Olmert, mientras en ese mismo momento era destrosada la ciudad de Qana. Por supuesto el resultado de ese encuentro fue el mismo de las otras reuniones efectuadas en torno al conflicto: "Hay que esperar, es prematuro todavía, hay que conseguir un cese del fuego permanente."
Pero ¿Qué hay que esperar? Que estén todos los palestinos muertos y el Líbano haya desaparecido? Es prematuro todavía porque Hezbollá no se rinde y en su heroica resistencia está ocasionando bajas a las fuerzas invasoras. ¿Qué significa Ceses del fuego permanente? Que haya desaparecido Palestina y el Líbano sea ocupado por el ejército invasor? y los muertos del día a día, nadie los siente, no tienen rostros, los niños son distintos a los niños de occidente?
Pregunto a los que leen las noticias con indiferencia: ¿Se pueden acostar tranquilos y dormir en paz, sabiendo que en ese mismo momento hay niños que caen destrozados por las bombas? ¿Cenan tranquilos viendo mientras comen las imágenes de la invasión judía? Pregunto al mundo: ¿ NO SIENTEN VERGUENZA ?



LIBANO Y PALESTINA RESISTIENDO